Este domingo, Mendoza fue testigo de un fenómeno astronómico que no pasa desapercibido: la luna rosa, una de las lunas llenas más llamativas del calendario. A pesar de su nombre, no se trata de un cambio en el color del satélite natural. El término proviene de las culturas originarias del hemisferio norte, especialmente de los pueblos nativos de América del Norte, que nombraban las lunas llenas en función de los ciclos de la naturaleza. En este caso, la luna llena de abril coincidía con la floración del musgo phlox, una planta silvestre de tonos rosados que cubría los campos con la llegada de la primavera boreal.
El fenómeno, que ocurre todos los años, no siempre se ve con claridad desde esta parte del mundo, pero esta vez, la salida lunar se vio potenciada por una nubosidad baja que acentuó su tono rojizo, similar al de una luna de sangre, aunque se trató de un simple efecto óptico producto de la atmósfera.

El fotógrafo Tomás Lobo fue uno de los mendocinos que salió a buscar este momento único. Para lograr una buena captura, debió desplazarse hasta el río Mendoza, en la zona del puente de la ruta 7. Desde allí, pudo registrar el instante exacto en que el astro asomó por el horizonte, envuelto en nubes bajas que intensificaron su color.
“No es una luna de sangre, es el plenilunio de la luna rosa. Al salir, y con esa nubosidad tenue, se veía naranja fuerte, casi roja”, explicó Lobo, quien compartió las imágenes tomadas sin filtros ni edición. “Después se nubló todo y no pude seguir, fue lo único que logré cosechar. Pero lo poco que se vio fue imponente”, relató.

Las fotografías, que muestran tanto la luna en su fase plena como en el instante en que aparece, muestran una clara diferencia de tonalidades. En una de ellas, el disco lunar emerge entre nubes densas, teñido de un rojo apagado, mientras que en otras, más altas en el cielo, se ve el color grisáceo habitual del satélite.
Aunque el cielo mendocino no acompañó del todo, la noche dejó un registro valioso: un espectáculo natural que, aun entre nubes, logró asomar y capturar la atención de quienes alzaron la vista.


