El Año Nuevo del Sur, una tradición de raíces ancestrales, vuelve a celebrarse en Mendoza con una nueva edición del espectáculo "Agua-Vida", que subirá a escena el jueves 19 y el domingo 22 de junio a las 21 en el Teatro Independencia. La propuesta artística combina música, danza, narración y ritualidad para rendir homenaje a los pueblos originarios y su vínculo profundo con la naturaleza y los ciclos de la Tierra.
El evento forma parte de un proyecto cultural que cumple 23 años de trayectoria en la provincia, y que nació como idea del recordado músico Valdo Delgado. Las entradas anticipadas pueden adquirirse por $7.700 en www.entradaweb.com.ar, o a $10.000 en la boletería del teatro, los días de función.
Una fiesta que honra la vida
En el hemisferio sur, el solsticio de invierno representa el verdadero inicio del año natural. Mientras en diciembre los frutos ya se cosechan, en este momento la vida germina, y comienza un nuevo camino según las culturas originarias como los mapuches (Wetripantu) y los incaicos (Inti Raymi).
El espectáculo "Agua-Vida" propone una conexión espiritual y artística con ese tiempo simbólico. La Chakana, cruz andina, guía la narrativa del ciclo anual con sus momentos clave: solsticios, equinoccios, Día de los Muertos, Carnaval, Día de la Pachamama y Día de la Cruz.

Arte, identidad y territorio
A lo largo de más de dos décadas, esta celebración ha convocado a grandes referentes del arte y la cultura mendocina como Liliana Bodoc, Luisa Calcumil, Gladys Ravalle, Daniel Ciancio, Camino al Pachacuti, entre muchos otros. Este año, el elenco suma al Colectivo de Sikuris, el Colectivo de Copleras, el Ballet Raíces Danzas Andinas, y músicos como Nahuel Jofré, Gabriel Mallea, Lourdes Cuello, y el Lautaro Michaux Sexteto.
La dirección artística está a cargo de Federico Ortega Oliveras, con producción general de Sebastián Alcaraz, Eugenia Moreno, Quique Öesch, Raúl Rivero, Miguel Ángel Purpora y Carlos Canale. El equipo incluye además narradores, artistas visuales, marionetistas y músicos comprometidos con una propuesta que conjuga ancestralidad y contemporaneidad.
Un sur que canta su tiempo
"Agua-Vida" no es solo un espectáculo: es una invitación a vivir el tiempo natural del sur, a agradecer y sembrar simbólicamente el nuevo ciclo. En un mundo acelerado, esta celebración propone detenerse, escuchar la memoria colectiva y dejarse atravesar por un arte que respira desde la identidad latinoamericana.
