La agencia de calificación crediticia Moody's ha elevado la calificación de la deuda de Mendoza, junto con las de las provincias de Córdoba, Santa Fe, Chubut, Tierra del Fuego y la Ciudad de Buenos Aires. Esta mejora abarca las evaluaciones crediticias base (BCA), las calificaciones de emisor a largo plazo y las de deuda senior, tanto garantizadas como no garantizadas, manteniendo una perspectiva estable.
Según el comunicado de Moody's, la provincia de Mendoza destaca por sus niveles moderados de deuda y reservas de liquidez adecuadas, lo que mitiga las necesidades de refinanciamiento a corto plazo. Además, se resalta la capacidad de la provincia para recurrir a fuentes alternativas de financiamiento y gestionar los vencimientos de capital esperados en los próximos años.

Analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) han señalado que Mendoza ocupa el segundo lugar en el ranking de créditos provinciales con mejor calificación, solo detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Este posicionamiento se atribuye en gran medida al superávit fiscal acumulado por la provincia en 2024, equivalente al 13% de sus ingresos, en comparación con el 5% registrado en 2023.
Por su parte, la sociedad de Bolsa Cohen resaltó a Mendoza como "una de las que más mejoraron en términos de resultado fiscal como porcentaje de los ingresos".
Además, los expertos han recomendado el bono Mendoza 2029 como una opción sólida y de bajo riesgo dentro del universo de la deuda subsoberana. Este bono, emitido en 2020 tras una reestructuración del Bono PMY24 por casi 530 millones de dólares, tiene pagos semestrales en marzo y septiembre.
Durante 2025, Mendoza deberá afrontar vencimientos significativos de su deuda. Según PPI, la provincia cuenta con ratios de cobertura destacados, lo que la posiciona favorablemente para refinanciar su deuda a tasas competitivas, si opta por regresar al mercado con la autorización otorgada por la Legislatura en la ley de presupuesto.


