En una decisión clave para el futuro económico de la provincia, el Senado de Mendoza aprobó la adhesión al Régimen de Inversiones en Grandes Infraestructuras (RIGI), un esquema nacional que busca atraer inversiones significativas en sectores estratégicos como la minería y el petróleo. La medida, impulsada por el oficialismo, se aprobó con el objetivo de posicionar a Mendoza como un destino competitivo para grandes proyectos de inversión.
Los defensores de la adhesión al RIGI argumentan que, sin este paso, la provincia corría el riesgo de quedar en desventaja frente a otras regiones que ya han adoptado el régimen. "De no aprobar la adhesión, habríamos quedado en desventaja con otras provincias que ya están en condiciones de atraer estas inversiones", señalaron fuentes del oficialismo durante el debate.
Compromiso con la Estabilidad y la Previsibilidad
Desde el radicalismo, la senadora Ángela Floridia respaldó la decisión, subrayando que la adhesión al RIGI representa un compromiso con la estabilidad y la previsibilidad, factores clave para los inversores en sectores de alto riesgo y capital intensivo como la minería y el petróleo. "Es un compromiso de previsibilidad, no subir impuestos ni cambiar las reglas del juego. Esto es fundamental para atraer inversiones de largo plazo que generen empleo y desarrollo en nuestra provincia", explicó Floridia.
Atraer Inversiones: Un Objetivo Estratégico
Con la adhesión al RIGI, Mendoza se posiciona para captar grandes inversiones en minería y petróleo, sectores que son vitales para el desarrollo económico regional. Este régimen ofrece beneficios fiscales y garantías a los inversores, asegurando que no se enfrentarán a cambios imprevistos en las condiciones tributarias o regulatorias durante la vida útil de sus proyectos.
El gobierno provincial considera que la adhesión al RIGI es un paso fundamental para fortalecer la economía de Mendoza, especialmente en un contexto donde la competencia por atraer inversiones es cada vez más intensa a nivel nacional e internacional.



