Mendoza vivió una noche de tensión durante el domingo, con tres sismos registrados en menos de una hora, aunque afortunadamente sin consecuencias graves y que fueron registrados por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES). El primer temblor, con una magnitud de 4.5, ocurrió a las 21:33 hora local y tuvo su epicentro a 49 kilómetros al noreste de Tunuyán, a una profundidad de 5 kilómetros.

Este sismo fue seguido de cerca por un segundo a las 21:46, de magnitud 3.0, localizado 15 km al este de El Carrizal y 48 km al noreste de Tunuyán, a 8 km de profundidad.

El tercero y último sismo de la serie, ocurrido a las 22:00, presentó una magnitud de 2.5 y un epicentro cercano al segundo, pero a una profundidad de 10 km.

A pesar de la actividad sísmica, no se reportaron daños estructurales ni víctimas, un testimonio de la preparación y las medidas de seguridad implementadas en la región. La rápida sucesión de sismos puso en alerta a las autoridades locales y a los servicios de emergencia, quienes realizaron inspecciones y monitoreos de infraestructura para asegurarse de la seguridad de los habitantes.
Estos eventos subrayan la importancia de la constante vigilancia y la educación en medidas de protección civil en áreas de alta actividad sísmica como Mendoza. Aunque los sismos fueron leves y no causaron daños significativos, sirven como un recordatorio crucial para que los residentes mantengan y actualicen regularmente sus planes de emergencia.



