Durante el fin de semana, la Policía de Mendoza inspeccionó unos 2.000 vehículos y labró 961 actas viales. Hubo alcoholemias positivas, secuestros de motos y maniobras peligrosas desarticuladas en Tupungato.
Casi uno de cada dos vehículos controlados en Mendoza fue sancionado durante los operativos de seguridad vial realizados el último fin de semana. Según datos oficiales, la Policía de Mendoza inspeccionó cerca de 2.000 vehículos y labró 961 actas por diversas infracciones, lo que representa casi el 50% de los rodados supervisados.
Los operativos se desplegaron en puntos estratégicos de la provincia como parte de una serie de acciones preventivas para reforzar la seguridad vial y reducir la siniestralidad.
Además, se realizaron 665 controles de alcoholemia, de los cuales 41 dieron positivo. Entre estos, 20 conductores presentaron menos de un gramo de alcohol por litro de sangre, mientras que los restantes superaron el límite permitido. Como consecuencia, se retuvieron 40 licencias de conducir. También fueron retenidas 40 motocicletas y 28 vehículos, y se labraron siete actas por exceso de pasajeros.

Concentración desarticulada en Tupungato
En paralelo, efectivos de la Policía Vial intervinieron en una concentración de motociclistas que realizaban maniobras peligrosas sobre la Ruta 40, a la altura del kilómetro 3232, en la zona conocida como Cruz Negra, en Tupungato.
Con apoyo de otras unidades operativas, se controló la documentación de los rodados, se realizaron alcoholemias y se verificaron elementos de seguridad. El resultado: siete motos secuestradas, que fueron trasladadas a la Playa de Secuestro de Zapata.
Motoneta adulterada y aprehendido en Las Heras
En otro procedimiento, personal de la Unidad Especial de Patrullaje detuvo a un joven de 20 años que circulaba en una motocicleta adulterada. El hecho ocurrió en calle Reconquista y Acceso Norte, en el departamento de Las Heras.
El conductor intentó evadir el control policial e incluso colisionó con los efectivos que lo interceptaron. Una vez reducido, se constató que la motocicleta —una Husqvarna Svartpilen 200 cc gris y negra— no tenía dominio colocado y presentaba daños visibles en el tambor de arranque y la tapa del tanque de combustible.
Tras la intervención de personal de Automotores, se verificó que los números de motor y cuadro habían sido modificados con cuños no originales, grabados sobre una base rebajada, lo que refuerza la sospecha de adulteración.


