El Centro de Ayuda al Suicida (CAS) de Mendoza, una organización que brinda acompañamiento telefónico a personas en crisis, advierte sobre un fenómeno creciente: cada vez más menores de edad recurren a sus líneas en busca de contención. Este dato se suma al sostenido incremento de llamados que la entidad viene registrando desde marzo de 2024.
Si bien históricamente la mayor parte de las consultas provienen de mujeres mayores de 45 años, en los últimos meses se ha notado un aumento significativo de adolescentes y jóvenes que se comunican con el centro. Muchos de ellos tienen apenas 13 años, lo que preocupa especialmente al equipo de voluntarios.

La problemática atraviesa distintos factores sociales, emocionales y económicos. En el caso de los más jóvenes, suele estar asociada a la necesidad de independizarse sin contar con herramientas adecuadas, mientras que en adultos mayores se vincula frecuentemente con la falta de un propósito claro o con sentimientos de vacío existencial. También se ha detectado que las mujeres tienden a hablar más sobre sus emociones, lo que podría explicar su mayor número de consultas, mientras que los varones, aunque se comunican menos, presentan una mayor tasa de suicidios consumados, en parte debido a patrones culturales que desalientan la expresión emocional.
El CAS funciona de forma ininterrumpida todos los días de 9 a 21 h, atendido por voluntarios capacitados que brindan escucha activa y contención. Su objetivo no es realizar terapias ni diagnósticos, sino ofrecer un espacio seguro donde la persona en crisis pueda expresar su malestar y encontrar una salida alternativa. Ante casos extremos, y con el consentimiento del llamante, se puede activar un protocolo de emergencia con intervención del 911.

Además de las situaciones críticas, muchas llamadas responden a sentimientos persistentes de soledad, baja autoestima o rupturas afectivas. La escucha respetuosa, sin juicios ni directivas, es el eje central del acompañamiento que se brinda. A veces, el solo hecho de ser escuchado puede marcar una diferencia crucial para quien atraviesa un momento de oscuridad.
El centro cuenta con una red de voluntarios que cumplen turnos semanales de dos horas y se capacitan continuamente. También realiza una convocatoria anual para sumar integrantes, aunque este año la cantidad de postulantes fue menor que en ciclos anteriores.
Para quienes necesiten ayuda, el CAS dispone de dos líneas activas:
📞 0800-8000-135 o 261-5570314.
Solo se atienden llamadas (no mensajes) y también se puede llamar vía WhatsApp.
