En el marco del Mes de las Infancias, la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza presentó este martes una campaña solidaria destinada a llevar juegos inclusivos a niños y niñas en proceso de hospitalización. La iniciativa surge de la alianza entre el municipio, la empresa Universo Inclus y distintas asociaciones vinculadas a la discapacidad y la niñez.

El intendente Ulpiano Suarez participó del encuentro junto a su equipo de gestión y acompañó a Mariana Pattini y Jésica Ibaceta, fundadora y cofundadora de Universo Inclus, en la promoción de la campaña “1 Juego, 2 Sonrisas”, impulsada con el apoyo de la Asociación de Padres de Niños con Malformación Anorrectal y la Asociación Hirschsprung Argentina.
El proyecto busca distribuir el juego inclusivo “Pequeños Guardianes - Edición Infancias Valientes” en hospitales pediátricos, entre ellos el Hospital Humberto Notti en Mendoza y el Hospital Debilio Blanco Villegas en Tandil.

El origen de Universo Inclus
Mariana Pattini, licenciada en Ciencias de la Educación y con experiencia en escuelas especiales, creó Universo Inclus en 2019, tras el nacimiento de su hija con síndrome de Down. Su propósito fue transformar la mirada sobre la discapacidad a través del juego, alejándose del dramatismo y visibilizando la diversidad.
Jésica Ibaceta, cofundadora del proyecto, amplió el enfoque hacia un modelo más flexible y humano, que ponga en valor el rol de cuidadores y familias, con la meta de instalar un movimiento global de juego inclusivo y consciente.

Cómo colaborar con la campaña
La propuesta invita a la comunidad a donar el juego “Pequeños Guardianes - Edición Infancias Valientes”, disponible en la tienda online de Universo Inclus. Cada donación se traduce en un juego entregado a un niño hospitalizado, acompañado de guías y materiales educativos para las familias.
El 100% del aporte se destina a la distribución solidaria. Además, los donantes reciben un reporte de impacto con imágenes y datos reales que documentan la llegada de los juegos a los hospitales.

El juego no es solo una baraja de cartas, sino una herramienta educativa y emocional: sus protagonistas son pequeños guardianes animales que representan distintos desafíos y sensibilidades, integrando la diferencia como parte natural del juego y de la vida.
