El Ente Mendoza Turismo presentó los resultados de la Encuesta de Caracterización Turística 2025, un estudio clave para comprender quiénes visitan la provincia, cómo organizan sus viajes y qué valoración hacen de la experiencia. La investigación se realizó a lo largo de todo el año, con 3.192 encuestas distribuidas en cuatro períodos estacionales, en puntos estratégicos de salida como Desaguadero, Bowen, las terminales de ómnibus y el aeropuerto El Plumerillo.
El trabajo fue desarrollado de manera conjunta entre el Emetur y la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas, con procesamiento a cargo del Observatorio Turístico. Según destacó la presidenta del organismo, Gabriela Testa, los resultados aportan información clave para la toma de decisiones tanto del sector público como privado y permiten interpretar con mayor precisión el posicionamiento del destino Mendoza.

Uno de los datos centrales es que nueve de cada diez turistas eligieron la provincia sin evaluar alternativas, lo que refleja una fuerte capacidad de atracción directa. A su vez, el informe muestra un equilibrio entre fidelidad y captación de nuevos visitantes: el 64 % ya conocía Mendoza, mientras que el 36 % llegó por primera vez.
Perfil del visitante y motivaciones de viaje
El estudio confirma que Mendoza cuenta con una oferta multiproducto consolidada. El 65 % de los visitantes llega por ocio y recreación, mientras que el 22 % lo hace para visitar familiares o amigos. En menor medida aparecen los viajes por negocios y congresos, con el 6 %, y las competencias deportivas, con el 4 %. Un 2 % viaja por motivos de salud, principalmente desde provincias vecinas y países de Latinoamérica.

En cuanto a la forma de viajar, los grupos familiares representan el 35 % del total, seguidos por parejas con el 31 % y viajeros solos con el 20 %. También se destacan los viajes con amigos, que alcanzan el 12 %. Esta diversidad confirma una demanda heterogénea y más estable a lo largo del año, sin picos tan marcados como en décadas anteriores.
Cómo planifican y cuánto se quedan
El informe advierte una fuerte presencia de decisiones de viaje espontáneas: el 65 % de los turistas organiza su visita con menos de un mes de anticipación. Esta tendencia impacta directamente en la planificación del sector y refuerza la necesidad de sostener estrategias de promoción dinámicas.
La estadía promedio se ubica en 5,8 días, con predominio de visitas cortas y medias. El 45 % permanece entre 2 y 4 días, mientras que el 35 % lo hace entre 5 y 7 días. Un 11 % extiende su permanencia hasta dos semanas, lo que evidencia la capacidad del destino para adaptarse a distintos ritmos de viaje.

Qué atrae y qué hacen los turistas
La cordillera se posiciona como el principal atractivo, concentrando el 47 % de las menciones. Le siguen los vinos y las bodegas, con el 29 %, y la Ciudad de Mendoza, con el 11 %. Más atrás aparecen las termas y otros componentes de la experiencia como el clima, la gastronomía y los eventos culturales.
En línea con estas preferencias, las actividades más elegidas están vinculadas a la naturaleza. Las visitas a atractivos naturales lideran con el 32 %, seguidas por la gastronomía con el 23 % y los recorridos por bodegas con el 11 %. También aparecen las salidas nocturnas, el turismo aventura y las compras.
El gasto promedio diario fue de 71,62 dólares, con una estructura concentrada en gastronomía, alojamiento y transporte. La comida encabeza el consumo con 22,85 dólares diarios, seguida por el hospedaje con 21,64 y el transporte con 11,63.
El nivel de satisfacción se mantiene alto en todos los rubros. La gastronomía alcanza una valoración positiva de 96,98 %, el entretenimiento 95,90 % y el alojamiento 94,65 %. Además, más del 75 % de los visitantes se muestra conforme con la relación precio-calidad de los servicios turísticos.
El relevamiento también profundiza en cuatro productos clave: enoturismo, gastronomía, naturaleza y cultura. En todos los casos se trata de experiencias que los visitantes incorporan de manera espontánea durante su estadía y que terminan estructurando gran parte del viaje.
El enoturismo es uno de los principales diferenciales de Mendoza, con propuestas que combinan degustaciones, recorridos y contacto con el proceso productivo. La gastronomía, por su parte, se posiciona como una motivación central, con identidad propia y fuerte valoración.
A esto se suma el turismo de naturaleza, impulsado por la Cordillera de los Andes y sus paisajes emblemáticos, y el turismo cultural, que aporta diversidad y valor simbólico a la experiencia.
En conjunto, estos componentes comprueban una propuesta turística amplia y competitiva, capaz de atraer visitantes durante todo el año.


