Una nueva amenaza ambiental se cierne sobre Mendoza con la llegada de la chinche del arce ( Boisea trivittata ), una especie que ha generado alarma en el Gran Mendoza al atacar principalmente los frescos y potencialmente otras especies de árboles similares. Este insecto, originario de Estados Unidos y Canadá , comenzó a ser identificado en Chile en 2021 y ahora se ha detectado en varias localidades de Mendoza, incluyendo Godoy Cruz, Ciudad, Rivadavia y Luján .
Según expertos de la Fundación Cullunche, el chinche del arce suele preferir los árboles de arce , conocidos por producir semillas en forma de "helicóptero". Sin embargo, debido a la ausencia de estos árboles en la región, el insecto ha encontrado en los frescos un nuevo hospedador ideal. Esto plantea una amenaza significativa para el arbolado urbano y podría extenderse a otras especies como los robles y carolinos si no se controla.

Un problema ambiental inexplorado
La llegada de esta plaga es un fenómeno inédito en la región , y tanto el CONICET como el INTA han reconocido la falta de información y estudios sobre el impacto ambiental que podría ocasionar. Esta especie no es originaria de Sudamérica, lo que dificulta la implementación de medidas de control efectivas . Además, las entidades científicas desaconsejan el uso indiscriminado de pesticidas , ya que podría generar efectos colaterales en el ecosistema local.

Un insecto llamativo y veloz
Jennifer Ibarra de Fundación Cullunche explicó que una de las características más destacadas de la chinche del arce es su apariencia: los ejemplares juveniles tienen un intenso color rojo que contrasta fuertemente con el follaje, mientras que los adultos son negros. Esto ha generado inquietud en la población, que percibe la plaga como una amenaza visible y alarmante .
El avance de este insecto ha sido rápido , y se teme que ya haya llegado a otras localidades fuera del Gran Mendoza . Según testimonios locales, su presencia se detectó por primera vez durante 2024 y desde entonces su propagación ha sido constante.

La ciencia busca respuestas
Ante la falta de datos precisos, se están recolectando especímenes para estudios específicos. Los investigadores han solicitado ejemplares en distintas etapas de desarrollo (adultos, juveniles y larvas) para evaluar su comportamiento y determinar las mejores estrategias de manejo. Sin embargo, mientras estos análisis avanzan, las decisiones para su control son limitadas.

Un llamado a la acción
La expansión de la chinche del arce pone de manifiesto la importancia de invertir en investigación ambiental y la necesidad de actuar con rapidez para evitar daños mayores al ecosistema mendocino. Mientras tanto, las autoridades y la población deben estar atentos a la aparición de estos insectos y evitar tomar decisiones precipitadas sin el respaldo de estudios científicos.


