La agresión de los violentos simpatizantes del 'Lobo' mendocino se consumó en las inmediaciones de los vestuarios del estadio Víctor Legrotaglie.
Una vez finalizado el cotejo, los barras de Gimnasia acudieron al escenario ubicado en el Parque General San Martín de la capital mendocina “para recriminarle a los jugadores” una supuesta actitud pasiva que le impidió al equipo imponerse en los últimos dos partidos.
Luego de estos lamentables hechos se conoció que el presidente de la institución, Fernando Porretta, presentó su renuncia ante la manifiesta violencia mostrada por los "barrabravas".
Gimnasia cayó bruscamente del primero al quinto lugar de la tabla de posiciones en la zona A del torneo, con 30 puntos, en apenas dos fechas, ubicándose a tres unidades del líder, Almirante Brown.
