Tres magistrados apoyaron estudiar la ponencia y seis se mostraron contrarios.
Así, sigue vigente la legislación aprobada en 2006 y ratificada en 2018. Es decir, una mujer puede abortar legalmente en Colombia solo en tres casos: que el embarazo ponga en riesgo su vida o su salud, que éste sea el resultado de violación o incesto y en caso de malformaciones graves del feto que hagan inviable su supervivencia tras nacer.
Con alivio, unos, y frustración, otros, recibían esta decisión ante el Palacio de Justicia, en Bogotá, los centenares de colombianos que se manifestaban en contra y a favor del aborto.
Las organizaciones a favor del aborto consideran que la decisión debe ser exclusivamente de la mujer. Aseguran que los límites ponen en riesgo su integridad física e incluso su vida.
