Un detective reportó que dos individuos intentaron perpetrar un robo en la joyería y venta de diamantes 'Regent', ubicada en la calle 836 de Miracle Mile, en Coral Gables, pero se encontraron con la firme resistencia del dueño, quien los enfrentó a los tiros.
Allí, una empleada de la joyería resultó herida y fue trasladada a un hospital, al parecer con heridas menores.
Durante la balacera, varias ventanas del ayuntamiento de Coral Gables ubicado en frente del negocio, resultaron afectadas por los tiros.
Los hombres huyeron en un camión de mundanzas de UHAUL, que abandonaron a los ocho minutos.
Posteriormente, los hombres secuestraron a otro que estaba repartiendo paquetes en su camión de UPS y manejaron a toda velocidad a lo largo de 38 Kilómetros, para huir de la policía.
Las imágenes de la persecución fueron transmitidas en vivo por las cámaras del helicóptero de Univisión 23, en donde se vio a numerosas patrullas detrás de los sospechosos, a través de diferentes calles y avenidas.
Los delincuentes mantuvieron como rehén al conductor de UPS, desde el condado Miami-Dade hasta Broward y cuando llegaron a Miramar Parkway, fueron emboscados por las autoridades.
En el lugar, en donde también había conductores de otros vehículos, se desató una balacera entre los sospechosos y la policía, resultando cuatro personas muertas, según confirmó el FBI.
Una de las víctimas es el conductor del camión de UPS, los otros fueron los dos delincuentes y además un hombre que estaba en su moto, cerca del lugar en donde terminó la persecución.
Las autoridades confirmaron que ningún policía de Miramar, ni de ninguna otras agencia, resultó herido en el tiroteo.
UPS lamentó la muerte de su empleado, a través de un comunicado.
"Nos entristece profundamente saber que un proveedor de servicios de UPS fue víctima de este acto de violencia sin sentido", escribió David Graves, director de Relaciones Públicas de la empresa.
Los voceros de esa firma dijeron también que estarán cooperando con las autoridades mientras continúan la investigación.
Los detectives que lideran el caso son del FBI, pero colaboran la policía de Coral Gables, Miami-Dade y Miramar.
