Gabriela es una de las 7.000 personas a bordo de un crucero que se encuentra varado cerca de Roma, en Italia, por un posible caso de coronavirus en una turista de origen chino.
“Teníamos que bajar a Roma para hacer una excursión, y nos avisaron que estábamos demorados porque había controles sanitarios de rutina”, contó la turista argentina a TN.
“El capitán avisó por altoparlantes que debido al coronavirus, iban a hacer controles más exhaustivos que de costumbre”, agregó.
Según explicó, se enteraron por las redes de que se investigaban un caso sospechoso de una mujer que viene de Macao, que fue aislada junto a su marido en la enfermería del barco.
