Las autoridades hongkonesas liberaron hoy a Chan Tong-kai, el sospechoso de un asesinato en Taiwán cuyo caso originó la polémica propuesta de ley de extradición a China que desencadenó las protestas masivas en la urbe y que ahora abrió una disputa política con Taipéi.
Chan, estudiante de 20 años, declaró frente a la prisión hongkonesa de Pik Uk que está dispuesto a entregarse a Taiwán para enfrentarse a las acusaciones de asesinato, informó el diario independiente South China Morning Post.
"Estoy dispuesto, por mi acto impulsivo y las cosas que hice mal, a entregarme a Taiwán para enfrentarme a la sentencia", dijo el joven, quien suplicó perdón a la familia de la asesinada y a los habitantes de Hong Kong, recogieron las agencias de noticias EFE y Europa Press.
Las autoridades taiwanesas buscan a Chan por la presunta autoría del asesinato de su novia Poon Hiu-wing, de 20 años y embarazada, en febrero de 2018, mientras ambos estaban de viaje en Taiwán.
Tras el suceso, Chan huyó a Hong Kong donde fue detenido y declarado culpable del robo a Poon de 20.000 dólares de Hong Kong (unos 2.550 dólares), el teléfono y la cámara de fotos.
Al no existir un acuerdo de extradición entre Hong Kong y Taiwán, la ex colonia británica no tiene forma legal de trasladar al sospechoso a la isla de Formosa.
Este caso dio lugar a una propuesta de ley de extradición entre varios territorios que no tenían un mecanismo legal para hacerles frente, entre ellos Macao, Hong Kong, la China continental y Taiwán.
La propuesta ya fue retirada definitivamente por la jefa de Gobierno de Hong Kong, Carrie Lam, después de la ola de manifestaciones que consideraban que abría la puerta a que "fugitivos" refugiados en territorio hongkonés fueran procesados en suelo chino, con un sistema judicial carente de garantías.
Sin embargo, la oposición a esa norma ha mutado desde junio, inicio de las protestas masivas, hasta convertirse en un movimiento que reclama una mejora de los mecanismos democráticos que rigen Hong Kong y que se opone al autoritarismo de Beijing.
La salida de la cárcel de Chan provocó una escalada de tensiones entre Taiwán y Hong Kong después de que las autoridades taiwanesas le pidieran permiso a las autoridades de la urbe para enviar a funcionarios a fin de recuperar al joven.
Esta mañana, el Gobierno de Hong Kong emitió un comunicado rechazando la oferta, calificada como algo "totalmente inaceptable" y "una falta de respeto al poder jurisdiccional de Hong Kong".
