El brutal crimen de Fernando Báez Sosa a la salida de un boliche en Villa Gesell conmocionó a toda la sociedad y despertó una ola de indignación que trascendió las fronteras de nuestro país.
Este domingo, el Papa Francisco se comunicó con los padres del joven de 18 años para intentar reconfortarlos durante el difícil momento que atraviesan. Si bien los detalles de la conversación no trascendieron, el Santo Padre se mostró preocupado por los altos niveles de violencia que se manifiestan en todos los rincones del mundo, afirmaron fuentes allegadas al caso al canal Todo Noticias.
La familia de Fernando es creyente. Incluso envió a su único hijo a un tradicional colegio católico de Caballito, el Marianista. El joven de 18 años también era católico y participaba de diferentes proyectos solidarios. Uno de ellos era organizado por la ONG Seres vs Teneres en la localidad bonaerense de Marcos Paz.
Ayer, a dos semanas del asesinato, los padres de Fernando realizaron una misa en la parroquia San Agustín para pedir junto a familiares y amigos “por el descanso eterno” de su hijo.
