En la calma del atardecer de viernes, mientras la rutina apura a muchos, y el calor sofocante agobia a otros, en la intersección de Boedo y Vieytes, en Luján de Cuyo, se vive una escena que detiene el tiempo: el último entrenamiento de "Los Cuyis", un equipo de rugby que lleva en alto los valores de la inclusión y el esfuerzo colectivo.
Desde hace meses, este grupo entrena con la mirada puesta en un evento especial: el 7° Nacional Mixed Ability Rugby, que se celebrará del 22 al 24 de noviembre en Rosario. Para los jugadores, jóvenes de diferentes contextos y habilidades, el viaje comenzará el próximo 21 de noviembre, cuando partirán cargados de sueños y con los bolsos listos para representar con orgullo a su equipo y nuestra provincia: Mendoza.
En las canchas del Liceo Rugby Club, "Los Cuyis" se reúnen cada viernes de 18:00 a 19:30, en lo que es uno de los dos entrenamientos semanales que sostienen durante todo el año. Es un espacio de preparación, pero también de amistad, superación y aprendizaje, donde entre 35-40 jugadores encuentran en el deporte una vía para romper barreras y construir comunidad.

Al llegar al club, la primer postal que logré captar fue la que se traduce en el apoyo incondicional de las familias. Más de una decena de padres y madres juntos, alrededor de una de las mesas de la cantina compartiendo, acompañando y esperando por el entrenamiento. Y resulta fundamental reconocer que la familia, es un pilar esencial para el equipo, formando un tejido de apoyo tan fuerte como el vínculo que une a los jugadores en el campo de juego
En el predio me esperaban Agustín Bravo y Francisco Torres, dos de los diez entrenadores de Los Cuyis, ambos ex jugadores del Liceo Rugby Club, que decidieron regresar para aportar su experiencia y liderazgo a este proyecto único. Como facilitadores, guían a los jóvenes no solo en el deporte, sino también en el desarrollo de valores como el respeto, la empatía y el trabajo en equipo lo que se ve reflejado dentro y fuera de la cancha. “En Los Cuyis, nadie queda afuera. Aquí todos encuentran su lugar para brillar”, aseguran Bravo y Torres, reflejando el corazón de un equipo que trasciende el deporte para convertirse en una verdadera red.
¿Quiénes son “Los Cuyis”? “Los Cuyis XV” son un equipo de rugby inclusivo, compuesto por entre 35 y 40 jugadores con discapacidad, hombres y mujeres, cuyas edades oscilan entre los 10 y los 53 años. Además, cuentan con el apoyo de 10 facilitadores o entrenadores, quienes demuestran que el rugby puede ser un espacio de camaradería y superación para todos.
Un proyecto con historia y propósito
“Los Cuyis nacieron entre 2016 y 2017 gracias a Marcelo Goldman, quien inició el equipo junto a su cuñado, un jugador con Síndrome de Down. Inspirados por una iniciativa que Daniel Fernández había traído de Europa y que ya funcionaba en Buenos Aires, decidieron expandirla a Mendoza, formando el primer equipo de este tipo en la provincia”, explicó Agustín Bravo.
Bravo también compartió su conexión personal con el proyecto: “Estoy en el equipo desde 2019. Llegué porque mi hermano tiene una discapacidad y me quedé porque encontré algo único con los chicos”.

Para las familias de Los Cuyis, el impacto del equipo en la vida de sus hijos es innegable.El papá de uno de los jugadores comentó con emoción: "Desde que mi hijo se unió a Los Cuyis, su vida cambió por completo. Encontró un lugar donde se siente aceptado, valorado y feliz. Para él, Los Cuyis son su segunda familia. Antes íbamos a ver carreras de auto, comíamos un asado, y eso era el deporte. Hoy tiene 31 años, hace dos años que viene, y esto le cambio la vida, su físico, y espera ansioso por venir a entrenar".
Con un abanico de discapacidades que van desde motoras hasta intelectuales,leves y graves, Los Cuyis se preparan porque algunos de sus integrantes viajaran al Mundial que se llevará a cabo en Pamplona, España en el 2025, una oportunidad para demostrar todo su talento y compartir experiencias con otros equipos del mundo. "Estamos muy entusiasmados con este viaje, es un desafío y una motivación para seguir creciendo" comentó Francisco “Pancho” Torres.
Y como en todo equipo, los voluntarios (o profes como le dicen los chicos), son verdaderos pilares, se encargan de adaptar los entrenamientos, enseñarles las reglas del juego y atender las necesidades y realidades de cada uno de los jugadores fomentando la participación y el desarrollo individual. "Ver la evolución de cada uno de ellos es realmente gratificante, no solo mejoran sus habilidades físicas, sino que también ganan confianza en sí mismos y aprenden a trabajar en equipo" señaló Agustín Bravo.

Para quienes quieran sumarse al equipo como jugadores o como facilitadores (jugadores o ex jugadores de rugby, profesores de educación física, entrenadores, o psicólogas/os) pueden buscarlos por Instagram mediante Los Cuyis Rugby. El entrenamiento no solo demanda de la actividad física sino que hay un importante abordaje desde la parte pedagógica que invita a poder formar un equipo interdisciplinario.
Este proyecto, que desmitifica la imagen del rugby como un deporte exclusivo y agresivo, se consolida como un ejemplo vibrante de inclusión y superación, un testimonio conmovedor de que las diferencias no nos definen, sino que nos enriquecen. Los Cuyis, con su entrega y alegría, nos invitan a reflexionar sobre la importancia de construir una sociedad donde todos tengan la oportunidad de brillar. Nos enseñan que con pasión, esfuerzo y trabajo en equipo, las barreras - esas que a veces parecen infranqueables - se pueden derribar y los sueños, esos que anidan en el corazón de cada uno, se pueden alcanzar. Porque la inclusión no es solo un derecho, es una celebración de la diversidad humana, y el deporte, en su esencia más pura, es un camino poderoso para lograrla.

Los Cuyis, con cada try, con cada abrazo, con cada sonrisa, nos recuerdan que la verdadera fuerza reside en la unión, en el apoyo mutuo, en el respeto y en la convicción de que juntos podemos construir una realidad distinta, una Mendoza mejor.
