Isaías Benjamín Rivas, de 10 años, murió tras ser baleado cerca de la medianoche mientras jugaba en la esquina de las calles Ferrari y Mortaro, en el departamento de Guaymallén. Según la Policía, el menor estaba en la vía pública cuando desde un auto gris comenzaron a disparar. Uno de los proyectiles impactó en su tórax, dejándolo gravemente herido.

El niño fue derivado en la ambulancia del SEC en estado crítico al Hospital Notti donde fue diagnosticado con "herida de arma de fuego con orificio de entrada y salida en el tórax costado izquierdo". Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció pocas horas después.

Una testigo declaró que el presunto autor, detenido esta madrugada, es un joven de 27 años con un extenso prontuario. "La policía vino hace unos meses y se lo llevaron preso (al sospechoso) y ellos nos culpan a nosotros que denunciamos al sujeto de 27 años porque vendía droga en la zona", afirmó.
El crimen desató la furia de los familiares del niño, quienes atacaron a disparos viviendas de los barrios San Vicente VI y III, donde se cree que residen los responsables. La comunidad de Guaymallén permanece conmocionada, mientras avanza la investigación para esclarecer los detalles del ataque.

