El disparo que lo dejó al borde de la muerte terminó revelando una historia que la Justicia entrerriana llevaba más de un año intentando cerrar. El último domingo, un hombre ingresó con una herida de arma de fuego en el abdomen al Hospital Carrillo.
Lo derivaron de urgencia al Hospital Central, donde permanece en estado reservado bajo consigna policial. Lo que en principio parecía un caso aislado de violencia, terminó con la confirmación de que el paciente era Ricardo Müller, un prófugo acusado de participar en un robo millonario en la ciudad de Colón, provincia de Entre Ríos.
Müller, de 41 años y domiciliado en El Borbollón, fue identificado horas después del ataque por agentes de la Unidad Fiscal de Homicidios e Investigaciones. La fiscal Andrea Lazo, a cargo del expediente, había iniciado una causa bajo la carátula de "averiguación de lesiones con arma de fuego", pero la investigación derivó rápidamente hacia otro plano: el herido tenía un pedido de captura vigente.
La alerta provino de la Justicia de Entre Ríos, más precisamente del Juzgado de Garantías de Colón, que en abril del año pasado había emitido la orden de detención. El fiscal Juan Sebastián Blanc lo había señalado como uno de los autores del robo ocurrido el 20 de marzo de 2024 en una vivienda de calle Urquiza, propiedad de una mujer que denunció la sustracción de una fortuna.

La reconstrucción judicial de ese hecho da cuenta de que Müller, junto a Jorge Luis Demilto Barroso, llegó a bordo de un Chevrolet Onix. Mientras Barroso hacía de campana, Müller accedió a la vivienda desde una casa vecina deshabitada, trepó los techos, rompió la puerta trasera y logró ingresar sin ser detectado.
El botín incluyó más de 6 millones de pesos, 10 mil dólares en efectivo, una gargantilla Tiffany, varias joyas de oro, perfumes importados de marcas como Dolce & Gabbana, Carolina Herrera y Light Blue, además de otros objetos de valor. Tras la huida, ambos sospechosos desaparecieron. Desde entonces, la policía entrerriana los buscaba activamente.
Ahora, con Müller herido y hospitalizado en Mendoza, la historia da un vuelco. Según las primeras hipótesis, el disparo que lo dejó grave se habría producido durante una discusión relacionada con drogas. La investigación por el ataque sigue abierta y el entorno del herido es analizado por la fiscal Lazo.
Mientras tanto, la Justicia de Entre Ríos ya fue notificada y se espera que solicite su traslado a Colón ni bien el hombre reciba el alta médica. A las causas que ya enfrenta se suma ahora la de "robo agravado por fractura y escalamiento", por la que deberá responder ante los tribunales que hace más de un año lo esperaban.


