Un megaoperativo conjunto entre la Policía de Mendoza, el Servicio Penitenciario y fuerzas federales permitió desarticular una organización que introducía drogas en los establecimientos penitenciarios de San Felipe y Almafuerte.
El procedimiento, desarrollado con apoyo de Gendarmería Nacional y la Policía Federal, incluyó 12 allanamientos en distintos puntos del Gran Mendoza, la Zona Este y el Valle de Uco, además de cuatro registros carcelarios dentro de los penales.
La investigación se originó tras el hallazgo de 408 gramos de cocaína ocultos en un balde con doble fondo y 424 gramos de marihuana compactada, lista para su comercialización, dentro del Complejo Penitenciario San Felipe II. A partir de ese descubrimiento, los agentes identificaron a un interno como presunto líder de la organización, junto con varios colaboradores encargados de facilitar el ingreso de los estupefacientes.
Durante los procedimientos realizados este jueves, se secuestraron armas de fuego, teléfonos celulares y documentación relevante para la causa. Según los investigadores, la estructura operaba desde el interior de los penales y mantenía conexiones con redes externas dedicadas a la distribución de sustancias ilícitas.

El caso también se vincula con un hecho ocurrido en agosto, cuando un agente penitenciario fue detenido al intentar ingresar 250 gramos de cocaína a un establecimiento carcelario. En el allanamiento de su vivienda, se secuestró un kilo de marihuana, lo que permitió profundizar las líneas de investigación.
Estos resultados se enmarcan en la puesta en marcha del Sistema Único de Ingreso (SUI) en las unidades penitenciarias de Mendoza, una medida que busca reforzar los controles, detectar drogas y elementos prohibidos y optimizar la seguridad intramuros.

El plan, presentado el 1 de abril por el gobernador Alfredo Cornejo y la ministra Rus, se apoya en cuatro pilares fundamentales: el control unificado de accesos, el bloqueo selectivo de señales de celulares, la implementación de un nuevo sistema de videovigilancia y la incorporación de equipos de radiocomunicación.
Desde su implementación, el Sistema Único de Ingreso permitió detectar cerca de 800 gramos de cocaína y 2 kilos de marihuana que se intentaban ingresar de forma ilícita a los penales. Como resultado, siete agentes penitenciarios fueron procesados, mientras que 88 visitas y cinco ciudadanos fueron sorprendidos intentando introducir objetos prohibidos.


