La causa se originó el 10 de marzo pasado, cuando el Departamento de Inteligencia Contra el Crimen Organizado (DICCO) detectó actividades ilícitas en una plataforma de mensajería instantánea.
Los investigadores descubrieron un sistema llamado “Sherlock Alerts”, un bot capaz de responder automáticamente a comandos como un número de DNI, brindando información personal extraída de bases de datos gubernamentales y privadas vulneradas.
A partir de esa pista, las autoridades identificaron una estructura organizada de ciberdelincuentes que operaba bajo el nombre de “Dictadores” y comercializaba el bot para acceder a información sensible. La banda funcionaba en distintas provincias, entre ellas Mendoza, donde varios de sus integrantes coordinaban maniobras vinculadas al robo de datos y al lavado de activos.

La investigación, dirigida por el Juzgado Federal de Campana, permitió documentar la dinámica interna del grupo: administradores y líderes de canales, desarrolladores de software y operadores técnicos que actuaban de manera sincronizada. Se identificó también al creador de “Sherlock”, conocido bajo el alias “Treenix”, y al fundador de “Sherlock Group”, una comunidad paralela que replicaba las mismas prácticas ilegales.
Los miembros del grupo compartían recursos, información y asistencia técnica, e incluso organizaban eventos virtuales con el objetivo de hackear sistemas públicos y privados. Entre las maniobras detectadas se incluyeron intrusiones en bases gubernamentales, robo de contraseñas, phishing, alteración de registros oficiales, venta de información confidencial y la generación de recetas médicas falsas.

Los investigadores también advirtieron un caso inusual de “grooming” con fines patrimoniales, donde los agresores engañaban a menores para acceder a sus cuentas bancarias y perfiles digitales. Además, se descubrió que los delincuentes compraban cuentas a personas de bajos recursos para utilizarlas en operaciones del mercado ilegal.
Tras meses de investigación, el juzgado ordenó 22 allanamientos simultáneos en domicilios de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Santa Fe. En los operativos fueron detenidas once personas —diez hombres y una mujer— y se secuestraron computadoras, teléfonos, dinero en distintas monedas, vehículos y más de dos kilos de marihuana.
Las pruebas recolectadas confirmaron que la red operaba desde Mendoza como uno de sus centros de actividad, y mantenía vínculos con organizaciones narcocriminales de Rosario, que utilizaban la información robada para extorsiones y lavado de activos. La causa continúa en etapa de análisis, mientras la Justicia federal busca determinar el alcance total de la operación.


