GOLPE AL CONTRABANDO

Cayó la mayor red de cigarrillos truchos del país: operaba en Mendoza y movía millones de pesos

Una investigación de casi dos años permitió desarticular una organización criminal dedicada a la fabricación y distribución de cigarrillos ilegales con operaciones en Mendoza, San Luis, San Juan, Entre Ríos y Buenos Aires. Hubo 24 allanamientos, cinco imputados y el secuestro de maquinaria, tabaco y millones de estampillas fiscales falsas.

La Fiscalía Federal de Gualeguaychú logró desbaratar una organización criminal que se dedicaba a la fabricación, distribución y comercialización de cigarrillos ilegales en distintas provincias del país, entre ellas Mendoza, luego de una investigación que se extendió durante casi dos años.

El operativo, denominado "MK8", se desarrolló de manera simultánea con 24 allanamientos realizados en Mendoza, San Luis, San Juan, Entre Ríos, Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Como resultado del procedimiento fueron imputadas cinco personas y se secuestró una importante cantidad de mercadería y equipamiento utilizado para la producción clandestina.

 

Entre los elementos incautados figuran 54 toneladas de tabaco, cerca de 14 millones de estampillas fiscales apócrifas y maquinaria industrial destinada a la elaboración de cigarrillos falsificados. La investigación determinó que la estructura delictiva controlaba todas las etapas del negocio ilegal, desde la producción hasta el almacenamiento, el transporte y la venta mayorista y minorista.

Uno de los hallazgos centrales de la causa fue el descubrimiento de una fábrica clandestina instalada en San Luis, que contaba con capacidad para producir aproximadamente 700 millones de cigarrillos por año. De acuerdo con la Fiscalía Federal de Gualeguaychú, esa planta habría generado ganancias ilícitas cercanas a los 32 millones de dólares.

 
 

En el caso de Mendoza, los investigadores llevaron adelante tareas de inteligencia y distintos allanamientos que permitieron reconstruir parte del circuito de distribución de la mercadería. Las pesquisas también alcanzaron a San Juan y otras provincias, donde se realizaron seguimientos y análisis de documentación para identificar el recorrido de los productos y la logística de la organización.

La investigación reveló además que los cigarrillos ilegales eran comercializados principalmente mediante operaciones en efectivo y que, en numerosos puntos de venta, la mercadería permanecía fuera de exhibición para dificultar los controles de las autoridades.

 

Además de la fabricación y comercialización clandestina, la Justicia Federal investiga una presunta evasión fiscal millonaria y posibles maniobras de lavado de activos relacionadas con las ganancias obtenidas por la organización.

El procedimiento fue ejecutado por efectivos de la Prefectura Naval Argentina y, según representantes de las empresas tabacaleras damnificadas, permitió desarticular la que podría ser la mayor estructura de producción ilegal de cigarrillos detectada hasta el momento en la historia del país.