Durante un operativo de rutina en la zona de Uspallata, personal de la Dirección de Gestión y Fiscalización Ambiental y efectivos de la Policía Ambiental Minera detectaron una cantera operando de forma clandestina, sin ningún tipo de habilitación legal ni registros ambientales. Según detalló Guillermo Bickham, jefe del cuerpo policial, en el lugar se halló maquinaria en uso, una zaranda operativa, acopio de materiales y restos de residuos, pese a que el propietario alegaba estar realizando simples movimientos de suelo.

La inspección reveló además un panorama preocupante: talleres improvisados, residuos esparcidos, ausencia de cartelería y delimitación de zonas, y hasta animales en corral en áreas que debían estar en remediación. El responsable del predio ya había sido inspeccionado anteriormente por infracciones similares en otras propiedades.
Ante las múltiples irregularidades, las autoridades resolvieron suspender toda actividad hasta que el propietario presente la inscripción oficial, el correspondiente Informe de Impacto Ambiental y un descargo legal. El caso ya fue elevado a las instancias jurídicas pertinentes para avanzar con el procedimiento sancionatorio previsto por ley.



