El suicidio de una joven madre en Río Turbio, Santa Cruz, ha desatado una ola de indignación y protestas. Bárbara Belén Arce, de 27 años, se quitó la vida tras perder la custodia de sus tres hijos en un proceso judicial donde denunciaba violencia de género por parte de su expareja. Este trágico desenlace ha puesto en evidencia las fallas del sistema de protección a víctimas de violencia doméstica y ha generado un fuerte reclamo de justicia.
La decisión judicial de otorgar la custodia de los niños al padre, a pesar de las denuncias de violencia presentadas por Belén, ha sido duramente criticada. Familiares y amigos de la víctima aseguran que las autoridades judiciales no tomaron en cuenta la gravedad de la situación ni las pruebas presentadas.

La comunidad de Río Turbio, conmovida por la tragedia, ha salido a las calles para exigir una investigación exhaustiva del caso y para denunciar la falta de protección a mujeres que sufren violencia.La muerte de Belén ha generado un debate sobre la necesidad de una mayor sensibilidad y capacitación en el sistema judicial para abordar casos de violencia de género.

La familia de Belén ha prometido continuar la lucha para que se haga justicia y para que se tomen medidas que impidan que otras mujeres sufran un destino similar.
