Este lunes se entregó el hombre que había arrastrado a un agente de la Policía Caminera durante un control de alcoholemia en la ciudad de Córdoba. El conductor, de 40 años, con domicilio en un barrio de la zona norte de la capital provincial, se presentó en los tribunales acompañado de su abogado defensor, ya que sobre él pesaba un pedido de captura.
Una vez en el edificio judicial, fue detenido formalmente e imputado por los delitos de privación ilegítima de la libertad y lesiones calificadas, debido a las heridas ocasionadas al policía durante su intento de fuga.
El episodio ocurrió en la avenida Circunvalación, donde el conductor, a bordo de una camioneta Ford Ranger blanca, aceleró al ser detenido por un control. Según el registro fílmico del hecho, el vehículo arrastró al efectivo por varios metros, mientras zigzagueaba entre otros autos en circulación.
El policía herido fue identificado como el cabo Aldo Lencina, quien sufrió contusión en la cabeza, lesiones en las piernas y en la espalda. Fue trasladado al Hospital Policlínico Policial, donde permanece internado fuera de peligro.
El conductor cuenta con antecedentes previos, incluyendo una causa por privación ilegítima de la libertad en el año 2010, y posee cuatro multas registradas por la Policía Caminera.
En el momento del incidente, el hombre iba acompañado por otras tres personas. La Justicia investiga si los ocupantes del vehículo tuvieron participación o conocimiento de la maniobra que puso en riesgo la vida del agente.
El fiscal Raúl Garzón, a cargo de la causa, aseguró que se busca aplicar con firmeza la ley para marcar una diferencia ante la reiteración de situaciones similares.
Desde el Ministerio de Seguridad provincial, su titular Juan Pablo Quinteros se acercó al hospital y expresó su preocupación por el creciente número de ataques a policías en operativos viales. En lo que va del último año, 16 efectivos fueron atropellados en distintas circunstancias.
Por su parte, el jefe de Seguridad Vial, Marcelo Giménez, indicó que los agentes de control son los primeros en intervenir en siniestros viales, y reclamó mayor respeto hacia su labor preventiva.
El gobernador Martín Llaryora también se pronunció sobre el caso, exigiendo cambios normativos que otorguen más herramientas a las fuerzas de seguridad y afirmando: “Tenemos que defender a los policías. Queremos más orden. Los buenos son los de azul”.
