Las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE), integradas por el Grupo de Resolución de Incidentes y Situaciones (GRIS) y el Grupo Especial de Seguridad (GES), realizaron una intervención táctica en la Comisaría 44a, donde un detenido había amenazado con autolesionarse y agredir al personal de guardia.
El individuo, con antecedentes delictivos, estaba bajo los efectos de drogas. Tras intentar dialogar sin éxito, se utilizó una pistola Taser para controlar la situación.
El hombre, con más de 16 detenciones en los últimos años por delitos como encubrimiento, robo agravado y hurto, había sido trasladado a primera hora de la mañana y se encontraba bajo los efectos de estupefacientes.
Durante varios minutos se intentó establecer un diálogo, pero al no lograr una respuesta coherente, se procedió al uso de un Dispositivo Electrónico de Inmovilización Momentánea (DEIM, más conocido como pistola Taser) para asegurar el control de la situación sin riesgos para otras personas. Posteriormente, el detenido fue trasladado al Hospital Central para recibir atención médica.

Además, en horas de la noche, el GRIS y el GES respondieron a una emergencia en un hotel ubicado en calle Alberdi y Bandera de los Andes de Guaymallén. Allí, cerca de las 23, un hombre ingresó al establecimiento y, tras ser sorprendido por los residentes, se encerró en una habitación mientras amenazaba con un arma blanca.

Luego de aproximadamente 40 minutos de diálogo con los negociadores, el hombre arrojó el arma y se rindió de manera pacífica. La intervención culminó a las 2 de la mañana y, tras una evaluación en el lugar, el hombre fue trasladado a la Comisaría 25.


