El Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia sumó un nuevo capítulo a su plan de saturación policial con el operativo de alto impacto número 48 desde que se puso en marcha, a fines de abril. El despliegue se concentró en el Parque General San Martín y en arterias clave de las Quinta y Sexta secciones de la capital, donde los efectivos instalaron puestos de control vehicular, verificaron antecedentes y realizaron patrullajes a pie.
De acuerdo con el balance oficial, los uniformados identificaron a 823 personas y chequearon 592 vehículos, entre autos particulares, motocicletas y unidades de transporte público. Como resultado de las inspecciones se retuvo una motocicleta, se labraron nueve actas por infracciones viales y se abrió un proceso contravencional por desórdenes menores.
Además, cuatro individuos quedaron aprehendidos tras detectarse pedidos judiciales pendientes o incumplimientos a la normativa vigente.

Fuentes de la cartera explicaron que estos controles “buscan desalentar delitos y faltas” en sectores de alta concentración de vecinos y turistas. La avenida Boulogne Sur Mer, principal acceso al pulmón verde de la ciudad, fue uno de los puntos neurálgicos donde se montaron retenes, al igual que calles internas del parque y corredores residenciales cercanos.
La estrategia —que combina controles vehiculares sorpresivos, patrullajes preventivos y verificación de antecedentes en tiempo real— responde a un esquema de “presencia policial visible” que, según indicaron, ha permitido reducir hurtos y robos en un 20 % en la zona intervenida desde el inicio de los operativos. El plan continuará de forma rotativa por distintos distritos del Gran Mendoza, incorporando grupos de infantería, personal motorizado y unidades caninas para reforzar la capacidad de respuesta.



