El Servicio Penitenciario de Mendoza realizó una nueva requisa en el Complejo Penitenciario San Felipe, donde se concretó el secuestro de elementos prohibidos en distintos sectores del establecimiento, en el marco de controles internos planificados.
El operativo se desarrolló bajo el protocolo de la Fuerza Operativa de Requisa Móvil Antidisturbios (FORMA), un cuerpo especializado en controles en contextos de encierro, orientado a intervenir en situaciones que implican riesgos dentro de las unidades penales.
Como resultado del procedimiento, se incautaron 40 teléfonos celulares, 331,7 gramos de marihuana y 101,3 gramos de cocaína, además de dinero en efectivo, elementos cuya tenencia está prohibida dentro de los establecimientos penitenciarios.
Estos operativos se enmarcan en los esquemas de control del sistema penitenciario, que buscan detectar y limitar la circulación de objetos y sustancias ilegales dentro de las cárceles, en distintos sectores y pabellones.

La problemática de la criminalidad intramuros y la circulación de elementos prohibidos forma parte de una agenda extendida a nivel nacional. En ese contexto, autoridades de distintas jurisdicciones abordaron la situación en el Consejo Federal Penitenciario (Cofepe), donde se analizan estrategias para reforzar controles y prevenir el ingreso de estos elementos.
Durante esos encuentros también se evaluó el impacto de la pandemia en los sistemas penitenciarios, período en el que se registró una relajación de controles, lo que facilitó la presencia de dispositivos y sustancias ilegales dentro de los establecimientos.
En paralelo, se destacó la implementación de regímenes de Muy Alto Perfil (MAP), destinados a personas privadas de libertad consideradas de alta peligrosidad, bajo condiciones de monitoreo permanente, con el objetivo de limitar la organización de delitos desde el interior de las cárceles.



