Personal de Gendarmería Nacional, que responde al Escuadrón 27 de Uspallata, detuvo en un puesto fijo a un auto que viajaba desde Chile a Tunuyán como destino final.
Cuando el conductor, argentino, frenó la marcha del rodado, se le solicitó la documentación obligatoria para circular, la cual estaba en regla y se procedió a la inspección ocular del vehículo.
Fue en ese momento cuando los uniformados advirtieron que debajo del tubo de gas había mercadería del rubro perfumería y se encontraron elementos de electrónica, cuidadosamente ocultados en las partes de las puertas y también debajo de los asientos.
Por órdenes del magistrado que intervino en la causa, se dispuso del decomiso de toda la mercadería encontrada, que era de origen extranjero y que pretendía ingresar al país de forma ilegal.
Por el hecho intervino también personal que trabaja en ARCA (Agencia de Recaudación y Control Aduanero), que aseguró que lo secuestrado tiene un valor de $3.950.000.



