Un violento asalto en el barrio porteño de Mataderos permitió a la Policía de la Ciudad desbaratar un aguantadero donde se acopiaban más de 250 celulares robados, en su mayoría iPhones. El hallazgo se produjo tras el robo a un hombre, quien logró rastrear su teléfono a través del sistema de geolocalización y guió a los investigadores hasta un domicilio en Nueva Pompeya.
El robo ocurrió en la intersección de la avenida Eva Perón y Andalgalá, cuando la víctima fue interceptada por dos motochorros armados que le sustrajeron su iPhone 13 Pro Max. Tras el robo, activó la función de rastreo del dispositivo y brindó la ubicación a la División Investigaciones Comunales 9 (DIC9) de la Policía de la Ciudad. Con la información recabada, el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°54, a cargo de la Dra. Karina Marcela González, ordenó un allanamiento en una vivienda ubicada en Adolfo Saldías al 2200.
Durante el procedimiento, realizado con testigos, los agentes encontraron un total de 251 celulares: 214 iPhones y 37 Samsung, entre ellos el de la víctima, que fue identificado por su IMEI y características visibles. No había personas en el lugar, por lo que los investigadores creen que el sitio funcionaba como un depósito clandestino para almacenar y luego comercializar los dispositivos robados.

Por disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°5, a cargo de la Dra. María Eugenia Capuchetti, se ordenó el secuestro de todos los teléfonos y el cierre del inmueble con fajas de seguridad. La Policía continúa investigando la posible vinculación del lugar con una organización delictiva dedicada al robo y reventa de celulares.


