La investigación por el crimen de Cynthia Romina Landi (39) sumó un elemento determinante: Benjamín Brahim Alaniz (26) reconoció ante la Fiscalía de Homicidios que fue quien efectuó los disparos que terminaron con la vida de la mujer durante la madrugada del pasado 4 de enero en Guaymallén.
El imputado, detenido desde el 4 de febrero, declaró ante la fiscal Claudia Ríos y confirmó que acudió al lugar tras un llamado de su primo, Lautaro Nicolás Stagnoli (23), el otro acusado en el expediente. Con esa admisión, validó la hipótesis central de la acusación sobre la autoría material de los disparos.
No obstante, su relato fue considerado impreciso y sin detalles relevantes sobre otras posibles participaciones. Esa falta de consistencia frustró la alternativa de un juicio abreviado, que había sido evaluada de manera preliminar. Ahora, ambos imputados deberán afrontar una audiencia de prisión preventiva en los primeros días de marzo.

Cómo ocurrió el ataque
Según la reconstrucción fiscal, el hecho se desencadenó tras una pelea ocurrida a la salida del boliche Queen, en la zona de Dorrego. Minutos después del altercado, los acusados regresaron al lugar en vehículo y efectuaron cinco disparos con una pistola calibre 380 contra el frente de la vivienda de la víctima.
Uno de los proyectiles atravesó un portón e impactó en la axila de Cynthia Landi, quien intentaba cerrar el ingreso para proteger a sus hijos menores.
En paralelo, tres policías que habían estado presentes inicialmente quedaron desvinculados del homicidio, aunque continúan imputados por encubrimiento agravado.
Con la confesión ya incorporada al expediente, la causa entra ahora en una etapa clave: la definición de la situación procesal de los acusados y la consolidación de la prueba rumbo al eventual juicio oral.

