El caso de los rugbiers franceses Hugo Auradou y Oscar Jégou, denunciados en Mendoza por violencia de género, sufrió un nuevo revés luego de que la denunciante no se presentara a una audiencia crucial. La mujer, quien había acusado a los deportistas de violación, debía asistir a la exposición de los peritos que analizaron su perfil psicológico, pero no se presentó.

En esa misma audiencia, la defensa de Auradou y Jégou tenía previsto presentar un pedido de sobreseimiento, basándose en los informes periciales. Sin embargo, la ausencia de la denunciante obligó a postergar la definición del caso, dejando en suspenso el futuro legal de los rugbiers.
Mientras tanto, los acusados continuarán en libertad, aunque con la restricción de no poder salir del país, ya que siguen bajo proceso penal. La falta de resolución en la audiencia deja abiertas varias incógnitas sobre el desarrollo del caso y el impacto que podría tener en el ámbito deportivo y judicial.



