Un estremecedor hecho mantiene en vilo al Barrio Borbollón Norte, del departamento de Las Heras. Una joven de 20 años habría sido secuestrada este lunes por la tarde mientras regresaba a su casa, horas después lograría escapar y pedir ayuda. La policía aún no da con el agresor, que habría huído a pie por un descampado.
Todo comenzó pasadas las 13, cuando la madre de la víctima perdió contacto con su hija, quien viajaba en colectivo desde el centro hacia su casa en calle San Ramón. Según relató una vecina a Diario Mendoza, la chica venía intercambiando mensajes con su mamá durante el trayecto, hasta que dejó de responder. A las 14.30, al ver que no llegaba y que no podía comunicarse con ella, la madre comenzó a pedir ayuda por un grupo de vecinos del barrio.
Ante la falta de respuesta policial, alrededor de las 19 los vecinos decidieron organizarse para salir a buscarla por la zona. Fue en ese momento cuando un colectivo de la línea 665 llegó a toda velocidad por calle San Ramón, tocando bocina. El chofer se detuvo donde estaban los vecinos, y de la unidad bajó la joven, visiblemente alterada.
“La niña alcanzó a contarle al chofer que venía corriendo desde el fondo de la calle San Ramón y que le habían hecho de todo”, relató la vecina.
El chofer decidió avanzar hasta la ruta, donde estaba la madre de la joven junto a otros familiares, y allí fue contenida por ellos y finalmente asistida por la policía, que para entonces ya se encontraba en el lugar.
Según el testimonio de la joven, el atacante vivía en una casa ubicada también en calle San Ramón. Cuando los vecinos se dirigieron hacia allí, el sospechoso escapó por el fondo del terreno aprovechando el descampado. Desde entonces, es intensamente buscado por personal policial, con apoyo de drones y un helicóptero, que comenzaron a sobrevolar la zona alrededor de las 23 hs
“La chica estaba dentro de todo bien, caminaba, hablaba, pero después de lo que vivió, es difícil decir que está bien”, señaló la vecina.
Vecinos reclaman desde hace tiempo por mayor presencia del Estado en Borbollón Norte. Denuncian que no hay comisaría, que las luminarias están apagadas y que el barrio ha sufrido un aumento de los delitos en los últimos meses.
“Estamos abandonados. Esto siempre fue una zona tranquila, pero ahora ya no. Vivimos con miedo”, expresó consternada la residente.


