La querella que representa a los familiares de los 44 tripulantes del ARA San Juan denunció la existencia de un "espíritu corporativo" dentro de la Armada Argentina destinado a obstruir la verdad en el juicio oral que se desarrolla en el Tribunal Oral Federal de Río Gallegos.
La abogada Valeria Carreras anticipó que esta será una semana clave, marcada por la posibilidad de denunciar por falso testimonio a quienes han vertido declaraciones "contradictorias y técnicamente imposibles" ante el tribunal. "Esta semana van a volver a mentir los testigos; no vamos a permitir una mentira más", sentenció la letrada.

La acusación se fundamenta en testimonios que buscan minimizar fallas críticas de la nave. Carreras señaló que testigos calificados aseguraron que los recipientes de cal sodada —encargados de depurar el ambiente— no tienen vencimiento, una afirmación que choca con informes de auditoría de la propia Armada, que confirmaron que el 90% de los filtros estaban vencidos.
Otro punto de fricción es la válvula Eco 19, pieza clave por donde ingresó el agua de mar que provocó el incendio de las baterías. La querella presentó imágenes de una inspección en Tandanor para desmentir a un testigo que afirmó que la válvula pudo abrirse "porque alguien se apoyó" en una supuesta manija. "Es un volante que requiere varias vueltas para ser accionado; no es una manija", explicó Carreras.

La expectativa se centra en la declaración de cuatro familiares de los tripulantes, quienes aportarán material y pruebas que sus parejas les habrían dejado antes de partir. Para la querella, estos testimonios serán fundamentales para romper la "amnesia" de algunos mandos militares que dijeron no recordar aspectos básicos del funcionamiento de la fuerza.
