Tras pasar semanas presos en Mendoza, los dos rugbiers franceses finalmente regresaron a su país, arribando a París en un vuelo comercial. El avión aterrizó en la capital francesa en medio de una gran atención periodística, generada por el escándalo que rodea a ambos deportistas, quienes fueron detenidos en la provincia argentina tras un confuso incidente.
Al descender del avión, los rugbiers evitaron las cámaras y se mantuvieron en silencio, sin brindar declaraciones a la prensa. A pesar de la enorme expectativa, su llegada fue discreta, y no se ofrecieron detalles adicionales sobre su situación actual o sus próximos pasos.
La situación judicial de los deportistas aún está en proceso de resolución, y se especula que no podrán regresar a la actividad deportiva oficial hasta que se aclare su situación. Fuentes cercanas indican que ambos rugbiers podrían enfrentar una suspensión temporal por parte de sus clubes, hasta que el caso sea completamente resuelto.
El incidente que llevó a la detención de los jugadores generó gran repercusión tanto en Argentina como en Francia, y la atención mediática sigue centrada en la resolución judicial que definirá el futuro de los deportistas.



