En un alarmante hecho el pasado miércoles, una mujer de 79 años fue víctima de una estafa en su domicilio ubicado en la calle Castelli en el departamento de San Rafael, donde le fueron sustraídos 3.500 dólares en efectivo, así como varias joyas de gran valor. La víctima, quien prefirió reservar su identidad, relató que recibió un llamado de una mujer que se hizo pasar por una amiga de su hija, solicitándole “los dólares para cambiarlos”, alegando que era el último plazo para realizarlo.
En un breve lapso, un hombre se presentó en su hogar, y la mujer, confiando en el llamado de una supuesta amistad de su hija y por la urgencia del pedido, le hizo entrega del dinero en efectivo, junto con un reloj de oro, una cadena de oro, un par de aros y una pulsera.
Fue solo después de que el estafador se marchara que la jubilada se percató de la posibilidad de haber sido engañada, lo que la llevó a presentar una denuncia ante la policía. Hasta el momento, no se han reportado novedades del caso.

Este tipo de estafas particularmente afectan a los adultos mayores, quienes suelen ser blanco de delincuentes con tácticas engañosas. Es fundamental que tanto familiares como la comunidad en general se mantengan alerta y ayuden a los ancianos brindándoles información sobre cómo identificar posibles fraudes. Además, se insta a las víctimas de este tipo de delitos a presentar las denuncias y así poder aplicar medidas de protección necesarias para atender las modalidades y prevenir futuras estafas.
Algunas recomendaciones para prevenir este tipo de situaciones
- Verifique la información: Siempre confirme la identidad de las personas que llaman, especialmente si solicitan dinero o información personal.
- Desconfianza ante urgencias: Los estafadores suelen crear un sentido de urgencia. Es preferible que se tome el tiempo necesario para pensar antes de actuar, y analizarlo con detenimiento con algún familiar o vínculo cercano.
- No debes compartir información personal: nunca compartir información personal, como números de cuentas bancarias o contraseñas, con desconocidos, incluso aunque parecieran tener buenas intenciones. La privacidad es clave para protegerse contra el fraude.
- Desconfiar de ofertas demasiado buenas: si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo sea. Las ofertas que prometen dinero fácil o grandes recompensas son casi siempre un engaño para atraer víctimas.

