La investigación en el marco de una persecución y disparos en el centro de Luján de Cuyo, en un hecho ocurrido en la mañana de este lunes, ya se trabaja como un homicidio. El autor es un policía de 40 años, quien baleó en la cabeza a un presunto ladrón que iba a bordo de un Chevrolet Prisma por Libertad y Azcuénaga. Este hombre, identificado como Federico Rubén García (37), quedó en grave estado, y este martes en la madrugada murió en el Hospital Central.
El efectivo involucrado recién había terminado su servicio, ayer a las 9.30, cuando reconoció a uno de los sujetos que aparentemente le habían robado el viernes pasado. Según el agente, hace unos días le abrieron su coche y le sacaron su arma reglamentaria y otras pertenencias.
De acuerdo a su relato, este lunes identificó al auto en el que se movían estos malvivientes y al menos a uno de sus ocupantes. Les habría dado la orden de detenerse, pero hubo caso omiso.
El policía entonces comenzó un intenso seguimiento, hasta que decidió efectuar varios disparos. Hubo unas ocho detonaciones, y uno de los impactos dio en el cráneo de García. Como consecuencia perdió el dominio del rodado que manejaba, chocó con otro vehículo y volcó.

A este hombre luego lo retiraron del Chevrolet y lo llevaron de urgencia al Hospital Central. En las primeras horas de hoy le diagnosticaron muerte cerebral, y poco después dejó de existir.
Instantes después del hecho tomó intervención el fiscal Gustavo Pirrello, quien dispuso la aprehensión del efectivo para ser investigado. Hasta este miércoles en la mañana habrá tiempo para imputarlo, en el caso de que al menos haya incurrido en un exceso de legítima defensa o en el cumplimiento de sus funciones.
El prontuario del fallecido
Fuentes oficiales informaron que Federico García registraba varias causas penales en su haber, por diversos delitos. Entre ellos, robos, encubrimiento, amenazas, drogas y resistencia a la autoridad.

