El ingreso de una mujer al Hospital Lagomaggiore bajo condiciones clínicas que despertaron sospechas activó un protocolo judicial. La paciente, actualmente internada y bajo custodia policial, podría estar vinculada a la muerte de su hija recién nacida, ocurrida horas antes en una vivienda de Las Heras.
La investigación dio sus primeros pasos a partir de inconsistencias detectadas por el personal médico, que alertaron a las autoridades. De inmediato, intervino la fiscal Claudia Ríos, quien ordenó preservar el entorno y solicitar los primeros informes médicos y peritajes forenses.
Las hipótesis preliminares indican que el parto no se habría producido en una institución de salud. La recién nacida, según los primeros indicios, habría fallecido por asfixia en el mismo lugar donde nació. Esa situación, junto con el contexto en el que la madre fue hallada, motivó su aprehensión.
Hasta el momento, la mujer no ha sido formalmente imputada, ya que la fiscalía espera contar con los resultados de pericias clave que permitan confirmar si existió una acción voluntaria que provocó la muerte de la pequeña.
El caso plantea múltiples interrogantes: el tiempo exacto del nacimiento, la mecánica de la muerte y el estado de salud tanto físico como mental de la madre. Todas esas variables serán analizadas antes de tomar una decisión judicial.


