Karen Rodríguez desapareció el lunes 9 de diciembre luego de decirle a su padre: "Pa, ya vuelvo". Esa noche, fue vista por última vez al salir de su casa en Concepción, Tucumán. Este fin de semana, tras un aviso por mensaje a su padre alertando que a su hija la habían observado entrar a la casa de su tío, donde posteriormente su cuerpo fue encontrado enterrado en el fondo de la vivienda ubicada en barrio Cristo Rey, donde residía el principal sospechoso del crimen.

Según los informes oficiales, la autopsia determinó que Karen estaba embarazada al momento de su muerte y que falleció el martes 10, presumiblemente por asfixia. Los forenses indicaron que el avanzado estado de descomposición del cuerpo confirma esta línea temporal.

El acusado, identificado como Matías Bulacio, había mantenido una relación sentimental con la víctima. Testigos lo vieron la mañana del martes en la zona y posteriormente en la casa de su madre, donde habría pedido dinero para huir. Fue detenido en La Rioja, cuando intentaba escapar hacia otra localidad.

El fiscal Miguel Varela confirmó que se solicitará una audiencia para imputar al sospechoso por homicidio agravado. Según fuentes judiciales, Bulacio habría confesado informalmente el crimen a sus custodias diciendo que lo realizó bajo los efectos de la droga, aunque esta declaración carece de validez legal.
El caso conmociona a Tucumán, no solo por la violencia del hecho, sino también por el descubrimiento del embarazo de Karen, quien había asegurado regresar pronto a casa, sin saber que ese sería su último adiós.


