Un operativo conjunto entre áreas de Fauna y Náutica del Ministerio de Energía y Ambiente y efectivos de Policía Rural permitió detectar caza furtiva de piche, navegación nocturna no autorizada y la presencia de perros de caza en zonas rurales del departamento de San Rafael.
El procedimiento se desarrolló sobre la Ruta 40 Vieja, en el sector conocido como Tranquera de Hierro, y se extendió hasta el ingreso a Las Aucas, donde se instalaron tres puntos de control vehicular para la inspección de automóviles y ocupantes.
En uno de los controles, las autoridades constataron la presencia de un ejemplar de piche (Zaedyus pichiy), especie considerada monumento natural protegido en Mendoza, que habría sido víctima de caza ilegal. En el mismo vehículo se halló un cuchillo tipo navaja y la presencia de dos perros picheros, presuntamente utilizados para actividades de cacería.
Desde el área de Biodiversidad y Ecoparque, su titular, Ignacio Haudet, advirtió sobre la reiteración de estos casos y la persistencia de prácticas que afectan a la fauna autóctona, en particular al piche, cuya captura, traslado o tenencia constituye una infracción grave a la normativa ambiental vigente.
El operativo también incluyó controles en la zona de Agua del Toro, donde se labraron actas por navegación nocturna, una actividad prohibida, y por incumplimientos vinculados a responsabilidades náuticas, conforme a la legislación actual.
En ese mismo sector, se detectaron vehículos con perros de raza perdicera, lo que refuerza la presunción de actividad cinegética en el área. Posteriormente, se estableció un puesto fijo de control sobre Ruta 40, donde se inspeccionaron más vehículos que transportaban canes utilizados para caza.

El procedimiento concluyó cerca de la 1.30, con un total de siete vehículos controlados y al menos un resultado positivo vinculado a infracciones.
Las autoridades señalaron como eje de preocupación el uso de perros en la caza furtiva, una práctica prohibida en Mendoza, que además implica riesgos sanitarios —por la posible falta de vacunación y control veterinario— y un fuerte impacto ambiental, ya que los perros sueltos o asilvestrados pueden formar jaurías, atacar ganado y depredar especies protegidas.
Desde el Departamento de Fauna Silvestre también remarcaron el rol ecológico del piche, cuya actividad de excavación contribuye a la oxigenación del suelo y a la infiltración del agua, funciones clave en los ecosistemas áridos de Mendoza. Su disminución afecta directamente el equilibrio ambiental.
En este contexto, se recordó que la denuncia ciudadana es una herramienta relevante ante la detección de caza ilegal o tenencia de fauna silvestre, a través de los canales oficiales como la línea 911, el contacto del Departamento de Fauna Silvestre o el sitio web institucional.


