El 29 de enero de 2025, un trágico accidente aéreo en Washington D.C. cobró la vida de Luciano Aparicio, un destacado ejecutivo argentino en el sector energético, y su hijo de 13 años, Franco. La colisión ocurrió cuando un avión de pasajeros de American Airlines y un helicóptero militar se estrellaron en el río Potomac, cerca del Aeropuerto Internacional Ronald Reagan.

Luciano Aparicio, contador egresado de la Universidad de Buenos Aires, desempeñaba un papel crucial en AES Corporation, una multinacional dedicada a la generación y distribución de energía eléctrica. En su rol como Director General de Fusiones y Adquisiciones, lideraba proyectos estratégicos y asesoraba en decisiones comerciales clave. Además, supervisaba iniciativas de energía solar y almacenamiento de baterías en California, así como una oficina de desarrollo eólico.
Franco, nacido en Chile, residía con su familia en Estados Unidos. Junto a su padre, regresaba de un campamento de patinaje artístico en Wichita, donde participó en un entrenamiento para jóvenes talentos organizado por la federación estadounidense de patinaje artístico
Este accidente recuerda al ocurrido el 13 de enero de 1982, cuando un Boeing 737 de Air Florida colisionó con el Puente de la Calle 14 en Washington D.C., cayendo al río Potomac y resultando en la muerte de 78 personas. Este trágico evento llevó a una revisión de los protocolos de seguridad aérea y a la implementación de nuevas regulaciones para prevenir accidentes similares.
La comunidad internacional lamenta profundamente la pérdida de Luciano y Franco Aparicio, quienes dejaron una huella imborrable en sus respectivos campos y en las vidas de quienes los conocieron.


