La ciudad de Tres Arroyos aún no puede entender el brutal crimen que terminó con la vida de cuatro personas. El autor fue Fernando Dellarciprete, quien mató a su expareja, asesinó a sus hijos y se quitó la vida en la ruta.
Rocío Villarreal, de 34 años, fue apuñalada en su casa del barrio Villa Italia. Dellarciprete, de 36, era su expareja y padre de los niños: Tiziano, de 10 años, y Francesco, de 3. Luego del femicidio, los subió a su camioneta y escapó por la ruta 228.
En el camino intentó provocar un accidente. Luego, mató a los niños y se arrojó bajo un camión Mercedes Benz. Murió en el acto. Los cuerpos de los chicos fueron hallados en un zanjón, al costado del auto.

La Policía Bonaerense encontró la escena cerca del kilómetro 69. Más tarde, los familiares hallaron a Rocío sin vida en su vivienda. Fue asesinada con un arma blanca. La justicia caratuló el caso como femicidio seguido de doble homicidio y suicidio.
Dellarciprete trabajaba como camionero, y en redes sociales publicaba imágenes familiares. Rocío había trabajado en el municipio y tenía un emprendimiento de cosmética.
La fiscal Natalia Ramos investiga el caso, con la recolección de cámaras y el análisis del celular del agresor. La ciudad permanece en shock por el crimen que destruyó una familia entera.
