La salida de un colectivo de larga distancia desde la Terminal de Ómnibus de Mendoza quedó suspendida en las últimas horas luego de que un control preventivo detectara que el chofer asignado presentaba alcoholemia positiva. El procedimiento se realizó antes del inicio del servicio y sin pasajeros a bordo.
El viaje, que tenía como destino la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, específicamente el barrio de Liniers, debía ser operado por la empresa 20 de Junio. Sin embargo, durante la instancia obligatoria de verificación, los agentes de fiscalización constataron que el conductor superaba el límite permitido para conductores profesionales.

Según los registros oficiales, el test de alcoholemia arrojó un resultado de 0,51 gramos de alcohol por litro de sangre, valor que incumple la normativa vigente, la cual establece tolerancia cero para quienes conducen servicios de transporte de pasajeros. Frente a esta situación, se resolvió la desafectación inmediata del chofer, lo que impidió que el colectivo iniciara su recorrido.
La intervención fue llevada adelante por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), organismo que además confirmó el inicio de las actuaciones administrativas correspondientes. En ese marco, se labró el acta de infracción, considerada una falta grave por el riesgo que representa para la seguridad vial.
El servicio permaneció detenido hasta que la empresa garantizó la continuidad del viaje mediante la asignación de otro conductor habilitado, en cumplimiento de los protocolos de control establecidos para el transporte de larga distancia.


