Un tribunal australiano ha condenado a catorce personas por la muerte de una niña de ocho años a la que se le negó tratamiento médico por motivos religiosos. Los acusados, miembros de un grupo sectario, creían que la fe podía sustituir la atención médica necesaria para la diabetes tipo 1 de la menor.
La niña sufrió una muerte prolongada y dolorosa a causa de una cetoacidosis diabética, complicación directamente relacionada con la falta de insulina. El fallo judicial responsabiliza tanto a los padres de la menor como a otros doce miembros del grupo por su negligencia fatal.

El juez enfatizó la gravedad de la decisión de negar el tratamiento médico a la niña, subrayando el desprecio por la vida humana demostrado por los acusados. La defensa argumentó que se trataba de una cuestión de fe, pero el tribunal rechazó este argumento. La sentencia definitiva se emitirá próximamente.



