La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, confirmó este martes la detención de Victoriano Tony Janzen Valverde, alias Pequeño J. y Matías Agustín Ozorio, de 23 años, acusados de ser los ideólogos del estremecedor triple femicidio en Florencio Varela.
Ambos estaban prófugos y eran intensamente buscados por la Justicia argentina, que los acusa de ser los responsables de los crímenes de Morena Verdi, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez.

Según detalló Bullrich en su cuenta de X, el arresto se concretó en la ciudad de Lima, Perú, gracias a un operativo coordinado entre la Policía Nacional de Perú y la Interpol de la Policía Federal Argentina. “Un paso fundamental en la lucha contra el crimen organizado y la búsqueda de justicia para las víctimas”, afirmó la funcionaria.
Según la investigación, Pequeño J sería el cabecilla de una red criminal que operaba en la zona sur del conurbano bonaerense, y Ozorio actuaba como su mano derecha. La banda está señalada como autora intelectual y material de los asesinatos que conmocionaron a la comunidad de Florencio Varela.
Tras el operativo en Lima, se iniciaron los trámites de extradición para que ambos detenidos sean trasladados a la Argentina y respondan ante la Justicia por los delitos que se les imputan.

Abrirán los celulares de los siete detenidos
Los celulares de los siete detenidos por los crímenes de Morena Verdi, Brenda Loreley Del Castillo y Lara Gutiérrez, las tres jóvenes asesinadas en el partido bonaerense de Florencia Varela, serán peritados este viernes, según informaron fuentes del caso a la agencia Noticias Argentinas.
Se trata de los teléfonos de Maximiliano Parra, Magalí Guerrero, Miguel Ángel Villanueva Silva, Daniela Ibarra, Lázaro Víctor Sotacuro, Ariel Giménez y Florencia Ibáñez.
El fiscal Adrián Arribas le informó a la agencia Noticias Argentinas que “en principio la pericia se llevaría a cabo el viernes”.
Además, el funcionario judicial decretó el secreto de sumario durante 48 horas luego de las declaraciones de Sotacuro y su sobrina, quienes fueron trasladados a los penales de Sierra Chica y Magdalena.
