El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, reconoció ante la Justicia haber intentado manipular con un soldador la tobillera electrónica que debe utilizar como parte de las medidas cautelares en su contra, en un insólito episodio que atribuyó a efectos psiquiátricos de su medicación.

El exmandatario relató que actuó movido por un “episodio de alucinación y paranoia” que vinculó al consumo de un nuevo fármaco. En medio de ese estado, Bolsonaro dijo haber desarrollado la sospecha de que el dispositivo de monitoreo incluía en realidad un sistema de escucha.
Fue entonces que, según su propio relato, intentó abrir la tobillera utilizando un soldador. Sin embargo, aseguró que finalmente “recuperó la razón” y desistió de su plan antes de lograr dañar el dispositivo. Inmediatamente después, afirmó haber notificado del incidente a los agentes judiciales responsables de su supervisión.

Este inusual hecho tuvo lugar en el contexto de las restricciones impuestas al líder de ultraderecha, quien actualmente enfrenta varias causas judiciales y fue llevado a prisión tras este particular episodio. La Justicia brasileña suele exigir el uso de tobilleras electrónicas a imputados para asegurar el cumplimiento de prohibiciones como la de salir del país, una de las medidas que rige para Bolsonaro. El expresidente se ha quejado públicamente en reiteradas ocasiones por el uso de este dispositivo, al que calificó de "insoportable".



