El Aconcagua Arena fue adjudicado en concesión a la empresa Fenix Entertainment, en el marco de una licitación pública que definió el futuro del principal estadio cubierto de Mendoza. La medida marca un cambio en el esquema de gestión del recinto, que pasará a ser explotado por un operador privado.
El espacio, con capacidad para 9 mil espectadores, es uno de los escenarios más relevantes de la provincia para el deporte y los espectáculos, aunque en los últimos años su utilización fue irregular en términos de programación de gran escala.
Desde el Gobierno de Mendoza sostienen que la concesión permitirá incrementar la actividad del estadio y atraer eventos de mayor envergadura. En esa línea, aseguran que el nuevo esquema facilitará la llegada de artistas internacionales y la inclusión de la provincia en circuitos más competitivos dentro de la industria del entretenimiento.
Por su parte, la empresa adjudicataria proyecta una agenda sostenida con shows nacionales, regionales e internacionales, con el objetivo de posicionar al recinto dentro del calendario de grandes giras. También anticiparon que buscarán generar un flujo constante de eventos a lo largo del año.

El plan contempla una inversión en infraestructura para adecuar el estadio a los estándares técnicos actuales. Entre las mejoras previstas se destacan la renovación de la acústica, la incorporación de sistemas de climatización, la creación de palcos VIP y la ampliación de la oferta gastronómica, además de ajustes técnicos requeridos por producciones de gran escala.
Según lo previsto, los primeros espectáculos bajo este nuevo esquema podrían comenzar a desarrollarse a partir de octubre, una vez finalizadas las obras principales.
La concesión también incluye el pago de un canon mensual, mientras que el Estado provincial conservará algunas fechas para actividades propias. Con este modelo, desde el Ejecutivo provincial afirman que se busca potenciar el uso del Aconcagua Arena y generar impacto en el turismo y la actividad cultural.

