Estados Unidos afirmó que no tiene razones para modificar su doctrina nuclear, pese al decreto firmado esta semana por Vladimir Putin, que autoriza el uso de armas atómicas contra Estados no nucleares respaldados por potencias con arsenal nuclear. Este cambio, que reduce el umbral para una respuesta nuclear, se presentó tras la autorización de EE.UU. y el Reino Unido para que Ucrania utilice proyectiles de largo alcance en territorio enemigo.
La portavoz de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, calificó la decisión rusa como parte de “la misma retórica irresponsable” mantenida desde el inicio del conflicto en Ucrania. “No hemos visto ninguna razón para ajustar nuestra postura o doctrina nuclear en respuesta a estas declaraciones”, señaló.

Putin, por su parte, justificó el lanzamiento de un misil balístico de alcance medio en la ciudad ucraniana de Dnipro como respuesta al uso de armas de largo alcance por Kiev. En un discurso televisivo, advirtió que Rusia se reserva el derecho de atacar instalaciones militares en países que suministren armamento a Ucrania. “Responderemos con la misma decisión en caso de una escalada agresiva”, afirmó, subrayando que los sistemas de defensa no pueden interceptar este misil hipersónico, que alcanza velocidades de Mach 10.
La escalada de tensiones llega mientras Washington acusa a Moscú de ser el principal impulsor del conflicto. Jean-Pierre reiteró: “La escalada a cada paso viene de Rusia”, condenando las acciones recientes del Kremlin.


