La continuidad de Martín Antolín como concejal de San Rafael quedó ratificada este martes luego de que el Concejo Deliberante resolviera no avanzar con su destitución, pese al antecedente de conducción bajo los efectos del alcohol que lo involucró semanas atrás.
El debate se dio en una sesión especial, convocada para definir el futuro político del edil del Partido Libertario, tras el episodio ocurrido durante un control policial en la ciudad de Mendoza. La votación no alcanzó los apoyos necesarios para removerlo: el planteo fue respaldado por cinco concejales del oficialismo, pero quedó neutralizado por seis votos del peronismo, a los que se sumó el voto de Antolín, lo que selló el cierre del expediente.
El caso había generado repercusión pública luego de que se conociera que el edil fue interceptado durante la madrugada, cuando circulaba en un vehículo BMW. En ese contexto, el test de alcoholemia practicado por efectivos policiales marcó 1,15 gramos de alcohol en sangre, un registro que supera ampliamente los parámetros fijados por la legislación vial.

El caso había generado repercusión pública luego de que se conociera que el edil fue interceptado durante la madrugada, cuando circulaba en un vehículo BMW. En ese contexto, el test de alcoholemia practicado por efectivos policiales marcó 1,15 gramos de alcohol en sangre, un registro que supera ampliamente los parámetros fijados por la legislación vial.
Mientras el plano político avanzaba con la discusión sobre su permanencia en el cargo, la situación tuvo un desenlace en el fuero judicial. Antolín aceptó su responsabilidad a través de un juicio abreviado, lo que derivó en una sanción económica millonaria, la inhabilitación para conducir por un año y la obligación de iniciar un tratamiento psicológico vinculado a consumos problemáticos.


