El Consejo de Seguridad de la ONU convocó a una reunión de urgencia para este sábado con el fin de tratar el controvertido plan de Israel para tomar el control de la Ciudad de Gaza, la mayor aglomeración del enclave palestino. Esta decisión fue aprobada por el gabinete de seguridad del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y cuenta con la preparación del ejército israelí para avanzar en la ofensiva, según informaron diversas fuentes diplomáticas a la AFP.

La medida se da en un contexto de creciente tensión y crisis humanitaria en la región. En las últimas horas, al menos 20 personas murieron en Gaza tras el vuelco de un camión que transportaba ayuda humanitaria, lo que aumenta la preocupación internacional.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó estar “gravemente alarmado” por la decisión de Israel y alertó sobre una peligrosa escalada del conflicto que podría profundizar las ya catastróficas consecuencias para millones de palestinos. Además, destacó el riesgo que corre la vida de los rehenes israelíes que aún permanecen cautivos, estimándose que 27 podrían estar muertos.

Por su parte, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, instó a que “esto debe detenerse de inmediato”, mientras que el grupo Hamás, que tiene en su poder a 49 rehenes israelíes, calificó el plan como una condena para esas personas.
La ofensiva de Israel también generó reacciones internacionales. Alemania anunció la suspensión de las exportaciones de armas hacia Israel destinadas a operaciones en Gaza, mientras que Arabia Saudita denunció el plan israelí, sumándose a la condena regional e internacional.
El representante palestino ante la ONU, Ryad Mansour, indicó que varios países solicitan una reunión del Consejo de Seguridad para abordar esta crisis, buscando detener el avance militar y promover soluciones diplomáticas.

Finalmente, el Foro de las Familias, que agrupa a los familiares de los rehenes israelíes, expresó su rechazo a la ofensiva, señalando que la decisión de avanzar en Gaza “significa abandonar a los rehenes” y desatender las advertencias de la dirección militar y la opinión pública en Israel.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución del conflicto, con la mirada puesta en la próxima reunión del Consejo de Seguridad, donde se intentará evitar una escalada que podría poner en peligro aún más vidas en esta zona ya devastada.
